De acuerdo a las narrativas realizadas en la clase del 9 de Abril,
respecto al tema de la muerte y el duelo, elabore una reflexión que
reúna los puntos de discusión, reflexión, preguntas y demás
elementos que se trataron a lo largo de la sesión.
Quienes quieran compartir su narrativa lo pueden hacer.
Escribir esta reflexión como comentario de esta publicación. El plazo
para realizar este ejercicio es hasta el día Lunes 16 de Abril.
PRIMER CONTACTO CON LA MUERTE VIOLENTA
ResponderEliminarEl 13 de octubre de 2001 mis padres preparaban una linda fiesta de cumpleaños para mí. Estaba a 2 días de cumplir 6 años, nunca antes había tenido una piñata y un ponqué tan grande, mi papá se encargaba de hacerle arreglos y mantenimiento a mi casa, mi mamá se dedicaba a la decoración, inflaba globos, colgaba festones, incluso ella misma diseñó y fabricó un vestido para mí. Esa noche sonó el teléfono de mi casa, mi madre contestó, rápidamente su rostro lleno de preocupación y sus ojos de lágrimas dieron aviso a mi papá de algo no marchaba bien, ella colgó y dijo –Prenda el televisor- mi papá así lo hizo; en mis recuerdos solo está ver pasar unas imágenes de una explosión de un bus en caricaturas pasando por el canal Caracol, decían que había muchas víctimas, pero yo nada entendía. Como es obvio, los preparativos de la fiesta se detuvieron, se hicieron varias llamadas para cancelar la invitación a mi fiesta. Mis recuerdos son titilantes, pero vuelven para recordar ese 15 de octubre, cuando mi mamá me levantó, me bañó y salimos de casa temprano, viajamos un largo rato en bus; llegamos a un lugar lleno de gente, yo estaba de pie en medio de muchas personas desconocidas y en su mayoría vestidas de negro, esas personas lloraban, rezaban, se sentaban, se ponían de pie, se arrodillaban al mismo tiempo; cuando se arrodillaron pude por fin ver hacia la parte delantera, me di cuenta que era una iglesia y al frente cerca del sacerdote, que hablaba con micrófono, habían varios ataúdes cubiertos con banderas de Colombia. El día que cumplí mis 6 años vi por primera vez un ataúd. Yo seguí pasando mi mirada hasta donde pude, cada ataúd estaba rodeado de soldados, así mismo pude ver a mis dos primos (de 4 y 6 años) llorar y abrazar fuertemente a su madre, los soldados permitían el paso de los familiares hasta una poca distancia, aquellos que lograban acercarse más de la cuenta abrazaban ese cajón cubierto con la tela tricolor, mis recuerdos se vuelven a perder hasta estar en el cementerio aunque la dinámica no cambiaba, pude acercarme a mi primo a contarle que era mi cumpleaños y a pedirle que jugáramos a lo que él me respondió –Mataron a mi papá. Sinceramente comprendí lo que pasó varios años después: El padre de mis primos iniciaba su carrera como soldado profesional cuando se transportaban en buses, la guerrilla (eso dicen) realizó una emboscada en La Palma – Cundinamarca, en la cual muchas familias perdieron a sus seres queridos.
REFLEXIÓN:
Como lo expresé en la dinámica de clase se puede evidenciar y percibir un suceso relacionado con la muerte violenta como un hito que marca, fragmenta y define las historias de vida, creo que seguramente no recordaría ese cumpleaños de no ser por el suceso. Aunque no puedo hablar del duelo, desde mi caso puedo detenerme a considerar el manejo que se hizo de este suceso para nosotros siendo niños, efectivamente mi confusión y el modo en que reaccionaron mis primos, me llevan a pensar el desconocimiento de los adultos para manifestarle a los niños y las niñas temas de esta índole por la supuesta “protección”.
Ivonne Andrea Muñoz Loaiza - 20132187007
Reflexión:
ResponderEliminarMe parece que la muerte repentina o la muerte violenta siguen siendo unos conceptos un poco alejados de mí, ya que dada mi experiencia solo me ha tocado enfrentarme con un caso cercano de resto, solo se de personas que se les mueren los familiares o personas queridas, a pesar de esto, la muerte y los duelos son temas que cualquier persona en el mundo tiene que enfrentar en algún momento de su vida, por lo tanto es pertinente saber del tema y como esto influye en nuestra vida llevando a colación los temas tratados en el seminario sobre la sensibilidad y afecto, como poder tocar estos temas tanto en la primer infancia como en la infancia de los niños en un momento que nos toque una situación a nosotros mismos como a los niños poder tratarla de la mejor manera.
Primer acercamiento a la noción de muerte repentina:
El día 24 de mayo del año 2005 me levanté y me dirigí como de costumbre al comedor para desayunar en familia, de repente me di cuenta que algo no estaba bien en el ambiente, mis papás y mis tíos se encontraban recibiendo llamadas por teléfono, cuando mi abuela pudo ausentarse, mis padres me contaron que Eduardo (Tío político) había fallecido, por lo tanto sentí mucha tristeza y mis hermanas empezaron a llorar y mis papás a entre cortárseles las palabras, nos contaron lo sucedido porque a mi abuelita aún no le habían contado y temían que a la hora de contarle le pudiera pasar algo por el impacto de la noticia y la edad que tiene mi abuela, por lo tanto le sirvieron una agua aromática con varias gotas de valeriana para cuando se le contara estuviera calmada, pudieron contarle lo sucedido, a lo que se le conto sobre la muerte de Eduardo en primero momento no lo asimilo luego empezó a llorar desconsoladamente y actuar de una forma que yo jamás la había visto, al día siguiente se asistió al velorio y posteriormente al cementerio y pues al ver a toda mi familia conmovida por el suceso se sintió un vacío en el corazón, no sé si fue por la edad que yo tenía (9 años) o el vínculo que yo tenía con él, pero no sentía gran cosa, a pesar de que lo quería y me parecía una muy buena personas con un corazón gigante, no llegaba a comprender de que ya nunca lo volvería a ver, ahora lo recuerdo con bastante cariño pero aun así siento que no conozco realmente el concepto de muerte por lo que ha sido el único suceso a lo largo de mi vida que ha estado cerca.
Nick Harry Escobar Carrillo - 20151187063
Natalia Rubio 20141187088
ResponderEliminarRelato:
Afortunadamente no he estado cerca de ningún acto de muerte violenta, únicamente he tenido experiencias con la muerte natural; mi primer acercamiento con la muerte fue cuando tenía aproximadamente siete años, en ese momento se había muerto la abuela paterna de mis primas, nosotros junto con mis papás fuimos a la velación, sin embargo de ese momento el único recuerdo que tengo es viendo la cara de la señora dentro del ataúd; hace aproximadamente tres años, se murió el abuelo paterno de mis primas, esa experiencia con la muerte fue más impactante puesto que el muerto en vida fue muy querido por su familia, durante el entierro todas las hijas e hijos del señor lloraron inconsolablemente, a mi me dio melancolía por el hecho de ver a mis primas(os) y a mi tío triste. De igual forma en la muerte de mi bisabuela, fue fuerte para mi ver a mi abuela llorar puesto que ella siempre se ha mostrado como una persona fuerte delante de su familia.
El único suceso de muerte que me ha tocado directamente fue la muerte de mi hermano cuando estaba en gestación, no era un suceso que esperábamos ya que mi mamá llevaba un embarazo sano, por está razón fue impactante cuando en la noche supe de la pérdida del bebé; este tema solo puedo hablarlo con mis hermanas, de acuerdo a lo dialogado en la clase, considero que mi mamá esta ignorando el proceso duelo ya que al mencionar el hecho ella prefiere hablar de otra cosa; por el contrario mi papá nunca ha mencionado una palabra acerca de la pérdida del bebé.
Reflexión:
Considero que la muerte es un hecho que recuerda a las personas que se encuentran en vida el ciclo de la vida, de igual forma creo que es un llamado a la necesidad de estar en un estado "tranqui" con las personas aún después de tener inconvenientes o malentendidos, sin embargo, es importante mencionar que en nuestra sociedad la muerte es concebida como una pérdida que genera tristeza por el hecho de no poder compartir más tiempo con la persona y en algunas ocasiones genera arrepentimiento en las personas que se encuentran en vida puesto que aún tenían cosas pendientes con la persona que ha fallecido; pienso que la muerte divide la vida en etapas, un antes y un después de.
Relato:
ResponderEliminarEra un día como todos los demás, con la rutina de siempre: despertar temprano, desayunar, alistarme e ir a clase. Fue un día más cansado que los demás pues era final de semestre y todo se complica, tuve clase hasta las 12 a eso de las 2 ya estaba en mi casa y decidí dormir un rato a eso de las 5 me despierto y lo primero que veo es un mensaje de esos que nadie quisiera recibir “tía Juanita murió” entré algo así como en estado de shock no sé si por lo que acaba de pasar o por la manera en la que me entere, fue tan frio y cruel como si quien hubiera muerto no hubiera sido importante para esa persona que decidió avisar a la familia a través de un mensaje masivo, en momentos como eso una llamada hubiera sido mejor.
Luego de un rato teniendo las cosas un poco asimiladas empecé con la preparación del viaje pues en cuestión de horas tenía que estar en Cartagena enfrentándome a uno de los momentos más difíciles de mi vida y por primera vez era consciente y me enfrentaba en primera persona a la muerte de alguien querido, en otras oportunidades lo había vivido desde otra posición un poco lejana pero esta vez era distinto iba a estar ahí justo en el momento en que la despidiéramos para siempre. El día fue pasando lento, agobiante y lleno de mucho estrés, tristeza y dolor, a eso de las 2 de la tarde ya estábamos ahí en donde la íbamos a dejar con mucho dolor me despedí pero al mismo tiempo con alegría por tener la oportunidad de haberla conocido y vivido con ella durante tantos años y con la certeza que algún día en algún lugar del universo nos encontraríamos de nuevo.
El día acabo bastante cansado. Ya estábamos en casa y el proceso de asimilar lo que pasaba continuaba pero ahí era el lugar justo donde se debía compartir el dolor y la tristeza, nos sentamos todos como familia juntos a comer y a recordarla a pesar de los problemas y las diferencias que habían entre todos, en ese momento eso no importaba pasaba a segundo plano y entre todos nos reconfortamos con gestos de cariño, palabras y abrazos.
Reflexión:
Me parece pertinente trabajar la noción de muerte porque es algo que hace parte de la vida y que en algún momento todos tendremos que enfrentar, yo lo veo más como un cierre de ciclo algunas veces inesperados y otras esperados con personas que han sido y han tenido un papel importante en nuestras vidas. Considero importan que el proceso de duelo y de perdida este acompañado por personas que puedan ayudar a que este sea un poco más llevadero y que esas personas que estén alrededor de quien vive el duelo tengan la capacidad de acompañar y dejar vivir ese proceso a cada quien a su manera porque todos hacemos el duelo de maneras distintas y creo que la causa de la muerte influye mucho en ello porque no es lo mismo que sea una muerte natural causada por una enfermedad que una muerte violenta como un suicidio o un asesinato. Considero que todos en algún momento estaremos parados desde las dos posiciones, como la persona que lo vive o como acompañante de quien vive una perdida.
María José Rodríguez Royero
Cód. 20132187046
Mi primera muerte, o3/abril/2002, abuela materna, lucho 2 años, un cáncer, de qué?, no sé, aún es confuso; recuerdo a mi madre, su labial, iba a salir para conseguir dinero para el suero, de repente, la muerte ingreso a mi hogar, y yo sentí paz, la vi mover su mano a través del vidrio, se despedía, luego quedo dormida, no despertó, escuche gritos y vi lagrimas, ¿qué pasa?, ella la sacude y no responde. Muchas personas que no conozco en mi casa, ¿qué pasa?, la guardan en una sabana y la bajan a rastras, 1,2,3, pisos... No la volví a ver, pero luego conocí a mi abuelo y él con unos hombres alzaban un cajón, y después de ponerlo en huequito, otra vez gritos y lagrimas... me culpe...
ResponderEliminar17/Agosto/2017, tras una vida sin su madre por qué falleció de leucemia dejándola a los 3 años, a ella y a sus tres hermanos, la muerte toco a su puerta y ella no quería abrir, también dejaba a 3 niñas: 13,8 y año y medio. No fue fácil, no es fácil, cómo le explicas a alguien que su madre ya no esta, y que no va a ver más a sus hermanas, ¿el bienestar?, no, no era la solución, aunque entre lagrimas pedía que todo mejorará, ¿lo hará?, no sé...
Reflexión
En todas las etapas de la vida somos frágiles, frágiles a la muerte, a la perdida o separación, estas pérdidas forman parte de nuestra vida, son constantes universales e inevitables. Y son pérdidas necesarias porque crecemos a través de ellas, o eso creo. De hecho, las lágrimas, señala que debemos renunciar a lo que ya no está, y que eso es "aceptar"… La elaboración del duelo es un trabajo. El trabajo de aceptar la nueva realidad. La elaboración de un duelo es aprender a soltar lo anterior. Si me quedo centrado en las cosas que tengo porque no me animo a vivir lo que sigue, si voy a aferrarme a todo lo anterior, entonces no podré conocer, ni disfrutar, ni vivir lo que sigue, pero es ambiguo o contradictorio por que a veces no podemos soltar eso, y el tiempo no ayuda, hay cosas y personas que viven en el recuerdo y serán eternos aunque ya no estén.
El duelo por muerte violenta es el proceso que tiene una complejidad ya que implica enfrentarse a la ausencia de alguien y que tiene muchas implicaciones en lo afectivo, en las relaciones con los demás, en los roles que desempeñamos y demás. Es por ello que es necesario que cada persona lleve a cabo su proceso de duelo, poder asimilar la ausencia y pensar en ello sin sentir el dolor que antes si, pero para esto ese proceso de duelo es importante no huir al dolor y vivir cada una de las etapas que le componen, dejando atrás la cobardía de no querer sentir dolor, y no optar por dejar al tiempo algo que a cada uno le corresponde agenciar en su vida. El duelo es algo que también deben vivir los niños, las niñas y los adolescentes que han sufrido o sufren el dolor por muerte violenta, y por ello como docentes debemos estar preparadas para guiar procesos en los que ello sea posible, hacer acompañamiento, rituales que les permita liberarse y que varían según la edad que tengan.
ResponderEliminarDe la misma manera, es necesario que busquemos las estrategias necesarias para poder ayudarles, y brindar espacios de confianza que les permita expresarse, entre ellos las redes sociales por las cuales tienden a expresar sus ideas, aquello que les sucede, entre otras.
Así mismo debemos estar atentos a las reacciones que tienen los niños/as, e insistir en que puedan abordar lo que sienten, expresar sus emociones, sin forzarlos. Esto es importante por ejemplo con quienes no lloran, reacción que consideramos positiva pero que puede traer consecuencias. Es tan esencial que este asunto sea tratado, puesto que de la resolución o no de ese duelo se construyen subjetividades y se gestan proyectos de vida. No podemos esperar entonces a que tengan que enfrentar la situación de la muerte de alguien cercano para abordar el tema, el hacerlo con antelación es una forma de preparación para cuando llegue.
Mi Acercamiento a la muerte violenta:
Cuando era niña murió mi abuelo paterno. Con él viví lindos momentos, y aunque no los recuerdo mucho, sé que cada fin de semana íbamos su casa, a jugar con mis primos, a visitarlo a él. Su casa era mi casa. Igual, cada 31 de diciembre recibíamos el año con ellos. Pero cuando murió todo cambió. Recuerdo esa noche pero no la fecha, estaba muy enfermo, tenía leucemia y había perdido la conciencia. Recuerdo que esa noche entré a su cuarto y ahí estaba, estático, pálido y había un sombrero colgado en la pared. Luego solo recuerdo su cama vacía, su habitación vacía.
El día de su funeral, en su casa, lo vi en el cajón, pálido. Había una grieta y una mosca había entrado por ahí, ella podía estar con él y yo no. De camino a la iglesia llevé uno de los arreglos florales pero no paraba de llorar, sentía que se iba.
Después todo cambió, sus cosas fueron repartidas y nos quedamos con su bastón, aún lo tienen mis papás. Pero ya su casa no era mi casa, su familia estaba tan distante que parecía que ya no lo eran. Los momentos los recuerdo y siento lindo a hacerlo pero tenerlos cerca ya no es igual.
En ese momento quizá la muerte era solo ausencia de un ser amado, ausencia que duele, que marca y queda grabada. Hoy no ha dejado de serlo, y es que esa persona que amo, que duerme, porque eso es la muerte, solo un sueño, donde nada se piensa, siente o ve; despertará. Y hoy quiero vivir una vida dando al máximo, perdonando, agradeciendo, porque en aquél día nos volveremos a encontrar.
La muerte como se dice en el comentario del común es una de las cosas que como seres humanos tenemos aseguradas,puede parecer poco esperanzador pero nada mas lejos de esto y es que si estuviéramos siendo preparados desde temprana edad para ver la muerte como una etapa mas de la vida, un ciclo permanente de cambio seria mucho mas sano afrontar estas situaciones. Ahora bien hablar de la muerte de cualquier ser humano de si trae consigo un sentimiento de vacío pero el nivel es mucho mas profundo cuando esta muerte es causada y mas de forma violenta, sabemos que debemos asumir la muerte de nuestros seres allegados pero esperamos que esta despedida sea en condiciones lejanas a la violencia. La muerte en estas situaciones es una carga, que incentiva a recriminar a los vivos porque no se aprovecho la compañía de quien ya no esta, se habla de como se hubiera evitado dicha situación, nacen y se alimentan sentimientos de odio y venganza,entonces el círculo de la violencia se reproduce, es necesario entonces trabajar para tener personas no solo con alto coeficiente intelectual sino personas fuertes animicamente, que tengan posibilidad de sobrellevar estos episodios y salir de allí de la forma con sana posible
ResponderEliminarLa muerte nunca es fácil de aceptar, pero es un inevitable condición de nuestra humanidad, mi acercamiento a la muerte ha sido desde mi corta edad, ya que por problemas médicos siempre estoy en constante riesgo, sin embargo eso ha hecho que mi relación con la muerte sea de reconciliación, de aceptación e incluso de amor. Cuando era una niña de 12 años un doctor le dijo a mi madre, casi ignorando que yo estaba ahí presente,que yo moriría pues mi problema medico era muy grave, ese día como a una niña se me vinieron preguntas tal vez muy banales, pero fundamentales en ese momento de mi vida: ¿Qué pasaría con mi familia después de mi muerte? ¿Quien cuidaría mis peluches? ¿Que harían con mi habitación? ¿quitarían mis fotos de la sala? ¿venderían mis muebles y comprarían el tele que querían para la sala? entonces entendí que lo que me preocupaba era por las personas que me rodeaban, como afrontarían mi perdida, como vivirían mi duelo,yo no le tengo miedo a la muerte si lo pienso bien, en realidad desde muy joven me acostumbre a pensar en ella, lo que hizo que la re significara primero como un estado que me implica, hacer lo que se me de la real gana mientras este viva y no lastime a nadie, la muerte es la que le da sentido a la vida en muchas ocasiones, quizás para mi siempre lo mas duro de la muerte siempre sera que cuando alguien muere asesina el alma del otro un poquito, por eso es necesario aprender a afrontar la muerte, a vivir los duelos correctamente, aprender a sentirse mal, a vivir nuestros sentimientos y darnos paso a seguir adelante, a ser feliz, y a agradecer por la vida.
ResponderEliminarla muerte violenta trae de por si un duelo y un dolor infinito a las familias, ya que no saben en que las circunstancias, no le permiten a los familiares despedirse de una forma digna, los motivos o las circunstancias por las cuales tuvo lugar el fallecimiento de una persona tiene una gran influencia en la elaboración del proceso conocido como duelo, se empiezan a generar muchas incógnitas y preguntas al rededor de la muerte de su ser querido inclusive se empiezan a generar culpas que llevan en muchas ocasiones a alcanzar lo que conocemos como depresión, el ser humano a lo largo de su vida tiende a estar expuesto a vivir sucesos trágicos (asesinatos, inclusive atentados, en muchos de estos casos los mas afectados son los menores o adolescentes directa o indirectamente.
ResponderEliminarRecuerdo el caso de un joven pianista de la iglesia a la que asisto, quien murió acuchillado cerrando la misma iglesia, los mas afectados fueron sus amigos quienes se encontraban en la adolescencia y su sobrino.
Nicol Viviana Rodriguez Rincón
20131187090
la muerte violenta trae de por si un duelo y un dolor infinito a las familias, ya que no saben en que las circunstancias, no le permiten a los familiares despedirse de una forma digna, los motivos o las circunstancias por las cuales tuvo lugar el fallecimiento de una persona tiene una gran influencia en la elaboración del proceso conocido como duelo, se empiezan a generar muchas incógnitas y preguntas al rededor de la muerte de su ser querido inclusive se empiezan a generar culpas que llevan en muchas ocasiones a alcanzar lo que conocemos como depresión, el ser humano a lo largo de su vida tiende a estar expuesto a vivir sucesos trágicos (asesinatos, inclusive atentados, en muchos de estos casos los mas afectados son los menores o adolescentes directa o indirectamente.
ResponderEliminarRecuerdo el caso de un joven pianista de la iglesia a la que asisto, quien murió acuchillado cerrando la misma iglesia, los mas afectados fueron sus amigos quienes se encontraban en la adolescencia y su sobrino.
Nicol Viviana Rodriguez Rincón
20131187090
Relato:
ResponderEliminarABUELO,
Saber que el mismo día que llegaste al mundo, también partiste de él, es algo que nadie se lo esperaba, esperaste el día que más te gustaba en el año (tu cumpleaños), para descansar en paz y ausentarte en este mundo terrenal.
A las 3:30am del miércoles 12 de octubre del 2016 recibimos una llamada, una de las noticias menos esperada, el enterarnos que habías cerrado tus ojitos para siempre y por fin dejarías de sentir tanto dolor por culpa de la enfermedad que te aquejaba, pero eso no es todo, era saber que ya no estarías de cuerpo presente, que aun faltaba tanto por vivir junto a ti, que extrañaríamos tus chistes, tus historias largas y repetidas, tu mamadera de gallo y el apoyo y orgullo tan grande que me brindabas cuando presenciabas mis muestras musicales.
Partía Simón Arce, el alma de las fiestas, el abuelo amigo y alcahueta, el papá estricto y el esposo responsable, hasta el momento ha sido el golpe más fuerte que nuestra familia ha recibido. Pero lo más triste estaba por suceder, darse cuenta que la pérdida de un ser tan importante para todos, provocara la fractura de muchas relaciones en la familia, entre hermanos, entre primos, entre madre e hijos, en lugar de en honor a ese ser mantener y enriquecer en todos los aspectos, la familia perdió su esencia y su razón de ser.
Reflexión:
Mi relato refleja uno de los acercamientos que he tenido con la muerte y el que es más reciente, hasta el momento no he tenido ninguna experiencia con algún tipo de muerte violenta, si embargo a partir de lo sucedido con mi abuelo, considero que la muerte es la pérdida de ese ser físicamente, es decir, su cuerpo quedará reposado en ese ataúd, pero su alma estará rondando siempre nuestras vidas, cada lugar, cada situación, las fotografías, y diferentes escenarios o momentos harán que perdure en nuestras memorias por el simple hecho de recordarlo. El duelo es un proceso que depende de cada persona y su deseo de cómo manifestarlo o superarlo, es cierto que hablar de muerte es complicado pero cuando se logra verbalizar lo sucedido con la pérdida de un ser querido, podemos evidenciar que se ha podido llevar a cabo un proceso de duelo con buenos resultados, sin embargo no olvidemos que el deseo de vida es el que cuenta, por eso es importante aprovechar la diferentes oportunidades que se te presentan para compartir con tus seres queridos en vida, amarlos, abrazarlos y disfrutar cada segundo junto a ellos.
Dianny Alejandra Arce Vargas - 20141187038
Mi acercamiento con la muerte es constante, ya que soy la que canta en el rito de las exequias, ver todo el tiempo a la gente llorar, en un principio era tedioso, era fastidioso, lo odiaba. Pero cuando mi familia se acerco a este evento, la sensibilidad ante este acto de la vida, es mas amplio. Mi padre murió de forma natural, cante en sus exequias, fue tan duro que apenas termine, me derrumbe, sentía que no podía ponerme de pie, caen lagrimas con solo recordarlo, el era parte importante de mi vida, era mi todo, dialogábamos de política, de que había que derrotar la ignorancia política, el era todo un revolucionario, nos reíamos mucho, y nos gustaba viajar, siempre me contaba una historia de su juventud.
ResponderEliminarUn año después mi primo, quien compartía con nosotros el pensamiento de izquierda, con escuchábamos música de protesta, la cantábamos a grito herido, él se acerco a las drogas, desarrollo esquizofrenia y se suicido, también le cante, es difícil, sobre todo ahora cantar en este tipo de ritos, es mas tedioso, porque no hay canción que me recuerde a mi papá o a mi primo.
Reflexión
Es bueno pensar que Dios los cuida, eso ayuda a no pensar en que la están pasando mal, pero de igual manera la idea de que la vida es prestada, que nadie es eterno, que la vida hay que disfrutarla, y que los recuerdos que tenemos de esas personas, nos ayudan de una u otra manera a aprender sobre la vida, sobre el valor de esta
sobre como actuamos, frente al mundo y frente al otro.
Alix Catherine Ariza Sánchez :D
EliminarReflexion:
ResponderEliminarAunque la muerte hace parte del proceso biologico de todos los seres vivos, es dificil afrontar y de reconocer por los seres humanos, muchas no queremos aceptar la muerte de un ser querido, lo que se llama el duelo, donde el sufrimiento y la depresion se manifiestan de muchas formas dependiendo de cada persona, creo que el duelo se hace mas fuerte cuando se trata de una muerte violenta, por que los seres humanos pensamos en el sufrimiento de la persona y eso hace que no asimilemos la muerte de un ser querido, las mujeres y los niños son los que mas mueren por violencia, y las familias y las personas que han sido testigos son los mas afectados.
la muerte y el duelo hacen parte de nuestra vida, y todos tenemos formas de asimilarla diferente y aunque sea de mucho sufrimiento es necesario hacer el duelo para poner sanarnos de la triztesa profunda que produce la muerte de un ser cercano.
Angie carolina hernandez lenis
20111187028
Contextualización:
ResponderEliminarInicialmente me parece pertinente poner en evidencia lo que para mí respecta es el significado de la muerte,
no se refiere meramente a un cambio de estado del cuerpo generado por la naturaleza,
sino algo más profundo para los vivos, algo más arraigado al vacio del alma; aquella alma que se queda sin vida aunque su cuerpo no lo estè, y todos los días, llena de recuerdos y melancolías medite sobre lo que hizo y lo que dejò de hacer.
La ausencia duele, marca, desgarra.
El apego sin duda alguna es justamente eso lo que nos lleva a odiar las ausencias.
Experiencia:
Desde la muerte de una compañía animal, como lo fue Ricky; un lorito pequeño con quien compartì muchas travesuras de infancia, juegos y mucha diversión, la pérdida de los cachorros de mi perrita pug por broncoaspirar líquido amniótico, la muerte de aquellos pollitos de colores que vendían en la salida del colegio cuando estaba en tercer grado de primaria, y a los cuales con muchos regaños me recibieron en la casa aquella tarde y sin embargo mi padre les construyò una casita de madera con aserrín y un par de bombillos que alumbraban sus plumitas de colores porque no fue suficiente porque murieron uno a uno por una tal virosis, o por aquellos mortales a quienes sus recuerdos siguen trascendiendo mi memoria …
Carlos Ariza, el menor de cuatro mujeres; mi unico tio hombre, quien decidiò darle su vida al pueblo como mi abuelo con orgullo le decía, detrás de ese traje de militar con medallas estaba aquel hombre que desbordaba de ternura, aquella mirada brillante, esos brazos acogedores que justo con mis primos nos abrazaba y nos sentaba en sus robustas piernas a contarnos historias felices que quizás no vivía. Aunque solo lo veíamos en pocas reuniones familiares siempre nos comunicabamos por teléfono. Hasta que un día tomando café y viendo películas recibimos una llamada que nos cambiò la vida, ya no lo volveríamos a ver, excepto mi tia Aracely quien tuvo que ir a Cali a reconocer y a traer el cuerpo a Bogotà.
y qué hay de aquella muerte en vida, a eso le temo más que a cualquier cosa,
esos momentos que no impactan, y que por el contrario el cuerpo se mueve por inercia,
usted que me lee no me imagina que entre letras se esconden tantas lágrimas y de lo mucho que me cuesta redactar estas líneas.
La muerte de sueños, la muerte de ilusiones; eso duele. pero debemos aprender a buscar luces, no en el otro, no en la comida y ni mucho menos en las fiestas sino en uno mismo, buscando estrategias para salir de aquel vacío, donde nazcan nuevas esperanzas que den vida a la vida misma y no al simple hecho de existir.
Reflexión final:
La experiencia que se posibilitò a lo largo de la sesión fue muy productiva para mi vida, me he dado cuenta que es necesario avanzar y aunque la muerte es más que la ausencia de vida en aquellos seres que amo, se debe continuar con la felicidad de recordar todos los momentos que se compartieron mientras esa persona estuvo con vida.
Nuevamente les agradezco a los dos grupos expositores por el buen trabajo que se realizò en la sesión.
Un abrazo!!
Atentamente: Nuberly Santana Ariza - Código: 20141187047
Lizeth Johana Higuera Negro 20141187027
ResponderEliminarRelato:
Mi primera experiencia con la muerte, fue el hecho de que 15 días antes de mi cumpleaños número 6, mi padre recibió un disparo en la empresa en la que laboraba. En ese momento, mi padrino, mi madre y mi hermano fueron al hospital, pero a mi me dijeron que lo habia mordido un perro, y que estaba sangrando mucho. Recuerdo que más o menos 2 días después de este suceso, pude ver a mi padre, aunque l a condición en que lo vi, fue muy dura, porque estaba conectado a muchas máquinas que lo mantenían con vida, recuerdo que entramos con mi madre, mi hermano y yo, y apenas entramos, mi padre solo preguntaba por mi, me llamaba diciendo "Nena, venga, yo quiero verla" "Nenita, abrazame", cuando le toque la mano, porque no me dejaron abrazarlo, mi papi cogio en su otra mano a mi hermano y le dijo: "Carlucho, usted va a ser el hombre de la casa, cuide a su mami y a la Nena, no las vaya a dejar solas", no recuerdo más, puesto que nos sacaron y entraron muchos médicos.
Mi papi estuvo de regreso en la casa, 1 día antes de mi cumpleaños, no recuerdo mucho de este día, lo que si recuerdo, es que más o menos, 15 días después de que mi papi estuviese en casa, el compañero que lo llevo al hospital, le pregunto como seguia del disparo, y en ese momento mis padres me contaron lo que realmente había sucedido.
Considero que a pesar de que mi padre no hubiese fallecido, se puede considerar violento, puesto que aún no sabemos quien le disparo, sabemos el porque, más no quien lo hizo y quien lo mando.
El proceso de "duelo" que tuve con este hecho en mi vida, fue difícil, porque estaba muy pequeña para asimilar ciertas cosas que me decían, considero que en este momento está situación no me afecta tanto como en otras ocasiones.
Reflexión
Este tema es bastante importante no solo para nosotros como adultos, sino para los niños/as, ya que en muchas ocasiones uno como adulto y lo hablo desde una experiencia personal, no sabe como reaccionar, que decir o que hacer, cuando hay un niño/a en casa y ocurre el fallecimiento de una persona allegada o de una mascota. Es importante que como futuras docentes dejemos algunos taboos y comencemos a explicar este tema tan importante
La muerte es un tema que, por lo general, se relega a escenatios privados de dolor, es decir, la muerte vista como la pérdida de algún ser querido.
ResponderEliminarDurante la sesión de intervencion por parte de las compañeras, recordaba a mi abuela materna, quien falleció hace más de 9 años y a quien recuerdo con dolor por su inesperada ausencia.
Hablar de ello y mas en compañia del docente Harold me permitió reflexionar y generar catarsis para ver, con otros lentes, la partida de mi abuela. No desde el dolor sino desde la felicidad de poder haber tenido la oportunidad que compartir mis años infantiles con ella.
Les quisiera agradecer por ello, porque sin ese escenario hubiera seguido cultivando rencores y dolor y no los hubiera liberado. Lo importante, a manera personal, de la exposición fue este contacto interno que hizo con mi experiencia y con la cuál, le di el tiempo necesario para abordarlo ya que, con el diario vivir dejamos de lado cuestiones realmente importantes como este, que nos afecta y nos configura, y lo dejamos para otros momentos.
La muerte es un tema que resulta siendo tabú, y mucho más cuando pensamos y tratamos de explicárselo y acercar a los niños. Pero ocurre algo curioso, y es que los niños son conscientes de ella mucho antes de que nos demos cuenta. Deberíamos saber que la muerte es parte de nuestra vida cotidiana, se cuelan en sus vidas docenas de muertos a través del cine y la televisión y en ocasiones fallece alguien cercano y querido. Y es aquí donde más problemas nos surgen. No hablar del tema genera en los niños muchas inquietudes y dudas. El temor a lo desconocido es peor que la propia realidad. Es injusto que vivan en silencio este tipo de situaciones, porque en su cabeza aparecerán muchas preguntas que van a necesitar respuestas. Si ya para nosotros los adultos es difícil encontrar las respuestas, para un niño es una montaña rusa de emociones completamente desbocada.
ResponderEliminarPor esto considero que la intervención me ayudo a reflexionar ese tiempo que debo darle a ciertos procesos para poderme liberar de ellos.
Lorena Mayorga Casallas
Cod. 20132187109
La experiencia que he tenido cercana a la muerte, no ha sido mayor que el momento en que mi bisabuelo, de edad ya bastante avanzada, murió hace cinco años; o que aquella ocasión en la que asistí al velorio de la mamá de una amiga, no sabía cómo actuar, qué decir o qué no decir. Fue triste, la experiencia realmente fe triste, era inevitable que los ojos se humedecieran, aun cuando no tenía aquel lazo cargado de afectividad con la persona que ahora estaba en un ataúd; supongo que es cosa de empatia, de sentir el dolor del otro (aunque creo que jamás se podrá hasta pasar por la misma situación) de entender el por qué de su tristeza y de sus lágrimas, y acompañar, así, sin decir nada, sin decir mucho.
ResponderEliminarEntonces realmente no he tenido que vivir la pérdida de una persona amada, y debo confesar, es algo que me asusta mucho. Podría decir que es a lo que más le tengo miedo, la muerte. Y resulta algo gracioso y quizá tonto, ¿cómo temerle a algo que sabes que eventualmente pasará?. Quizá el miedo tiene que ver con que llegue la muerte sin que esa persona (o yo) haya cumplido sueños, o a la reacción que pueda tener frente a ella.
Recuerdo, cuando era niña, vivía en un barrio no muy seguro, fui a comprar unos huevos al frente de mi hogar y de la nada, un sonido fuerte pero fugaz, un disparo. La gente se reunió al rededor de lo que había dejado aquel estruendo, pasé la calle regresando a mi cada y vi como una señora, en forma de seña hacia otra, se apuntaba con un dedo en el centro de la frente, a un hombre le había disparado en la cabeza. No sentí gran cosa, o no lo recuerdo, tuve, por un momento curiosidad de mirar, pero no lo hice.
El cuerpo, como el portador de ese alma que ya no está, como símbolo de despedida final a un ser querido, resulta ser muy importante en medio del proceso de duelo. En aquel velorio al que asistí no me sentí capaz de ver a la señora que algunas veces había saludado y con la que había hablado y a la que le había sonreido y que me había atendido cuando iba a la casa de mi amiga, no fui capaz de acercarme a ella, ahora con ojos cerrados, seguramente físicamente diferente a como yo la recordaba, con sus ojos cerrados que no volverán abrirse.
Lo que es cierto aquí, es que la muerte, tan natural como la vida, habrá que saberla tratar frente a niños y niñas, no esperando a que suceda en su contexto; sino hablando de ella expulsándola de los temas tabú, no para que acepten la muerte como cualquier otra cosa, sino que sean conscientes del ciclo de la vida y tengan herramientas para asumir una pérdida de la mejor manera posible.
Si bien somos sujetos de apegos y de relaciones de diferente orden, nos damos cuenta que como sociedad no estamos tan preparados para asumir pérdidas, no sólo frente a la muerte en concreto, frente a una ruptura, un ser querido que se va lejos, un cambio de hogar, la pérdida de un objeto preciado, etc.
Esto me hace pensar en la relación de una madre con sus hijos, y el duelo que debe pasar por el vuelo de ellos, que será algo que inevitablemente pasará, crecerá y volará. Lo que cabe aquí es construir una manera de amar diferente, resignificar el amor para que amar no signifique poseer. Es necesario construir una base emocional para asumir las despedidas de otra manera.
Todos tenemos vacíos, todos tenemos duelos que ya hemos superado o que aún procesamos. En algún momento pensé que la mejor manera de evitar el sufrimiento era alejándose de los apegos, pero será esto imposible, es innegable a la naturaleza del ser humano.
Se trata más bien de aceptar y asumir que somos seres emocionales, de apegos, de ilusiones frente a un otro, que codependemos de alguna manera nos de otros; pues incluso e el proceso de duelo se requiere de un otro que intervenga. Y también de construir relaciones amorosas que permiten ser, para que nosotras, en nuestra complejidad, sin dejar de ser amador, podamos actuar, vivir, amar, volar, sin sentir ser dependiente o sentirnos indispensable para un otro.